jueves, 7 de abril de 2011

Persecución e impotencia

Recientemente, los colegas del reconocido programa radial “Chicago es Pueblo” (sábados 20,00 horas por AM 1480) fueron “sancionados” por la actual Comisión Directiva de Gustavo Lacanna y compañía en una decisión totalmente intolerante y anti-Chicago.


La semana pasada, le comunicaron a los muchachos de Marcelo González que le restarían la acreditación al socio Carlos Román porque supuestamente en el envío de un correo al mail de la oficina de prensa apareció accidentalmente la palabra “puto” y lo consideraron ofensivo… Es cierto, resulta gracioso, pero esto no hace mas que evidenciar la intolerancia y la falta de capacidad y liderazgo de estos muchachos para administrar los asuntos del club y sus dificultades.


En verdad, lo que está haciendo esta gestión es intentar amedrentar a todos los que piensan diferente y acallar un mar de reclamos que va increscendo y que la pintura, los ladrillos y las rifas no logran silenciar. Los muchachos de “Chicago es Pueblo” tienen una emisión bien chicaguense y de un tenor opositor a la actual gestión, que se distingue por la falta de gestión, la desinformación y la ausencia de idoneidad y capacidad para desempeñar el cargo de directivo.


Para los que tienen memoria, recordarán que estas agresiones no son nuevas en el club. Allá por 2005, antes de la escandalosa salida de Guerra del club por el 70% de los votos en contra, el periodista Carlos Pampillón (La Campaña de Chicago) había tenido la prohibición de entrar al Polideportivo y hasta el había cerrado la cabina de transmisión, teniendo que transmitir los partidos a la intemperie. Por aquella época también se había impedido la circulación del Suplemento “Chicago y su Gente” (Javier Gómez) en el estadio. Los muchachos de la gestión de Lacanna no se hicieron esperar y a poco de asumido agredieron al vitalicio Eduardo Marano (Chicago Campéon) y a Horacio Luján (colaborador de varios programas). Oportunamente fue proscripto el libro “La Historia del Football Club Los Unidos de Nueva Chicago” de nuestro editor Marcos Lugones (reconocido de interés deportivo y cultural por la Legislatura de la C.A.B.A.). Para coronar tanta intolerancia, existen una buena cantidad de perfiles truchos de Facebook que se encargan de insultar e intimidar a todos aquellos piensen y opinen en contra de esta mediocre Comisión Directiva.


Solo queremos repudiar semejante actitud. Así no se remedian las cosas. Ya es tarde para pedirle que enderecen el camino porque sistemáticamente se han pasado dos años y medio despreciando a los socios con desinformación y agresiones. Lamentable final para una gestión que nunca despegó de sus odios y sus limitaciones y que se dedicó a maquillar una realidad que por mas que intenten ocultarla, los que conocemos el club sabemos que todo el tiempo florece y nos demuestra que Chicago está en su mínima expresión. En vísperas de los 100 años, éste no es el club que soñamos…